¿También te pasa que cuando estás mucho tiempo sentada por el tema del trabajo o por estudiar durante mucho tiempo en una posición estática, sientes que tus piernas pesan como 100 kilos y al final del día cuesta dormirte?

Si es así, te comparto un truco, que tengo yo. Cada noche antes de ir a dormir después de ducharme me pongo agua fría en las piernas. Durante un minuto dejo que el agua haga su trabajo.

 

¿Por qué?

 

Te cuento el secreto: El agua fría lo que hace es estrechar las venas  y por consecuencia sientes cómo unas pequeñas agujas pero después con tu calor corporal se dilatan y ahí es donde sentirás un enorme alivio.

 

Este movimiento de las arterias hace que sean más flexibles y faciliten la fluidez de la sangre. Pruébalo durante un mes y verás los resultados, dormirás mejor y desaparecerá la sensación de pesadez en tus piernas.

 

Si te sientes fuerte, en una buena condición de salud y con valentía, también es recomendable hacerlo con todo el cuerpo pero eso sí OJO empieza poco a poco para no producirle mucho estrés a tu cuerpo. Empieza con los pies, sube por las piernas hasta donde puedas, pero paso a paso, respetando tu cuerpo siempre.

 

En la República Checa es una técnica muy conocida y mucha gente la practica desde hace siglos.

 

En el año 1799 nació un naturópata Vincent Priessnitz que usaba varios recursos naturales incluyendo el agua fría de montaña, pero también por ejemplo el aire fresco.

Este señor un día vió como un animal herido baja varias veces al día curar su pata en agua fría y así era como descubrió agua fría cómo agente curativo. A él también el agua fría le salvó la vida de no tener que ser inválido.

A esta terapia también la puedes conocer por el nombre de hidroterapia. Hidroterapia es un método curativo de algunas enfermedades que se fundamenta en la utilización del agua.

¡Así que anímate, quiérete y cuídate!