Un sueño, un viaje y el Yoga

Un sueño

Se dice que cómo vamos creciendo perdemos lo que algunos llaman al niño interior, a lo que se refieren la parte que nos permita fantasear, imaginar y soñar. Si has leído El Principito seguramente sabrás muy bien a lo que se refieren.

La rutina y la comodidad son los peores enemigos de nuestro ¨niño interior¨ ya que lo debilitan con su rigidez, sistemas y estructuras.

Desde pequeña tenía muy bien claro que quería viajar y conocer el mundo no como conquistadora sino cómo una gran aventurera. Los primeros años de mi adolescencia me quedé satisfecha tan sólo comprando documentales y revistas de viajes en las que cortaba trozos donde salían sitios más exóticos y los guardaba en mi cuaderno.

En la universidad me gradué en Antropología Cultural de ahí mi pasión por la gente y las culturas siempre estaba presente en mi vida. Desde siempre consideraba que el aprendizaje más valioso no se consigue a través de los libros pero sí de la propia experiencia. Y así es cómo andaba buscando conocimientos que me harían entender un poco más el mundo.

He pasado varios años soñando sobre cómo un día viajaré cruzando el océano. Finalmente me cansé de esperar que todo vendría hacia a mí y después de terminar la Universidad, decidí no esperar más y dar el primer paso.

El año 2018 era el año que por fin me iba cumplir mi sueño más grande de todos! Mi viaje a Latinoamérica como mochilera, con poca cosa pero con muchas ganas de aprender de las culturas que siguen en conexión con la tierra. Con la Pacha Mama.

 

Trabajé durante medio año antes del viaje para poder comprarme el ticket de avión y así  por fin acercarse hacia un sueño que comencé tener cuando tenía 16 años.

 

Finalmente llegó el día 13/03/2018, día que comenzaba la aventura.

 

Un viaje

Así que para poder viajar de forma más barata y poner un granito de arena, he decidido participar en varios voluntariados. Lo que me permitía viajar de una forma mucho más económica acercándose más a la gente.

No os voy a mentir cuando alguien me pregunta de cómo ha ido el viaje. Suelo responder: Cómo la vida misma. Han pasado cosas maravillosas, cosas terroríficas y me he llevado una mochila llena de aprendizaje no tanto sobre el mundo pero quizás una más valiosa, me he encontrado conmigo misma en situaciones difíciles, en momentos felices, me he encontrado libre, salvaje pero también encontré la humildad, el respeto a todo y la gratitud de poder pisar esta tierra, poder ver el cielo y observar la luna en cualquier sitio en este mundo y descubrir que es justamente eso que me hace sentir en casa, esté donde esté.

 

¨Viajar no es cuestión de dinero sino de coraje (P.C).¨

 

El Yoga

Durante el viaje me iba sorprendiendo mucho cuando me encontraba con el yoga no sólo en la Selva Central de Perú pero también en el desierto de Atacama en Chile, en la ciudad costera de Iquique. El yoga desde pequeña ha tenido un lugar muy importante en mi vida pero nunca pensé encontrarme con él tan lejos de casa y en países tan distintos.

 

Una de las cosas más importantes que me he llevado de este viaje ha sido descubrir el Yoga de una manera muy diferente de la que tenía antes. He podido ver al yoga cómo un yoga libre, un yoga donde lo más importante que ofrece es el regalo de poder estar con nosotros mismos dándonos el poder de estar bien. Entendí que más que una práctica es una decisión, un estilo de vida y una herramienta perfecta para vivir más pero con menos.

Gracias a este viaje he descubierto que lo que tanto buscaba en realidad siempre ha estado muy cerca y el regalo más grande que me dio este viaje fue en descubrir QUIÉN SOY y darme cuenta que es lo QUE de verdad quiero hacer.

 

Así que cuando volví a Europa decidí estudiar, profundizar y formarme en ello para poder compartir todo lo que el Yoga en realidad es y lo más importante cómo puede ayudar a un ser humano moderno.