Yoga para todo el mundo

Me gustaría comenzar por la Ley de Mayer que dice:

 

¨ Es simple complicar las cosas, pero es complicado simplificarlas.¨

 

Esta frase para mí expresa muy bien lo que pasa con el yoga actualmente. En internet podemos ver mucha gente muy flexible haciendo posturas que parecen hechas por photoshop. Y aunque la flexibilidad es algo muy ventajoso que llega con el tiempo de la práctica, no debería ser la meta.

 

El yoga tiene mucho más que ofrecer a una persona de hoy en día. Estamos viviendo en unos tiempos donde la palabra caos y estrés van cogidos de la mano. Aquí es cuando entra al escenario el Yoga, como ya sabéis en nuestro día a día estamos sufriendo un estrés tanto mentalmente como físicamente y esto nos hace ser más rígidos, tensos y poco flexibles. Todo esto se trabaja a través de la práctica del yoga, pero para ello hay que ir paso a paso, practicar con paciencia y constancia. Sin embargo no te preocupes, porque todo llegará con el tiempo sí o sí :-).

 

El Yoga cómo la herramienta perfecta para tu bienestar.

 

Si tu tampoco sabes por dónde comenzar, qué tipo de yoga escoger, cómo y dónde practicar. A ti querido lector quiero decir tan sólo el yoga no es ni más ni mucho menos que un movimiento natural. Todo lo que parece que va contra la naturaleza es al revés, va de una mano con ella. Nuestro cuerpo se adapta a las situaciones habituales, cómo estar mucho tiempo sentados, mucho tiempo de pie o en cualquier postura estática. La dificultad de este estilo de vida son los problemas que nos trae – dolor de espalda, mala circulación de la sangre, etc. Practicando unos días a la semana todos estos problemas irán desapareciendo. Es cómo ser tu propio terapeuta, tan solo falta decidir por ello y ponerle la intención.

 

Por eso he decidido dedicar este artículo a aquellas personas a quienes el yoga les llama la atención pero el miedo siempre les detiene en el camino, a aquellas personas que buscan una manera más sencilla de cómo sentirse bien consigo mismo y autoayudarse pero no saben cómo. Si tu te sientes así continúa leyendo.

 

Plenamente creo que el Yoga es la herramienta perfecta para tu bienestar personal, una herramienta de autoconocimiento y autocuidado. Aunque parece que solamente trabajes lo físico, a la vez lo trabajas todo como por ejemplo la concentración. Practicando irás descubriendo tus propios límites, vas a conocer tu propia actitud y la relación que tienes contigo mismo.

 

No es tan importante el QUÉ sino el CÓMO.

 

Me gustaría subrayar que en esta práctica no importa tanto qué asanas (posturas yóguicas) te propongas hacer al principio, siempre cuando van de la mano con tu propia naturaleza. Lo que sí importa mucho es el, cómo prácticas. Lo maravilloso que trae la práctica constante es que te hace sentir mejor tanto a nivel físico, como emocional y por supuesto mental. Para poder sembrar estos beneficios es fundamental practicar estando presente en ti y centrarte en lo que sientes cuando entras en una pose y cuando cambias a otra. Controlar el movimiento y ponerle la atención a todos los sitios en el momento, que los experimentamos. Y por supuesto respirar y relajarse.

 

Yoga no es ni demasiado esfuerzo ni demasiada comodidad.

 

El movimiento debe ser fluido, siempre que tu cuerpo esté relajado, sin tensar nada. En el caso de que no lo estás, acabarás aumentando las tensiones típicas en la espalda y el cuello, consiguiendo la sensación contradictoria de la que quieras obtener. Es cómo experimentar el movimiento más natural, como el de un bebé que cuando quiere girarse pero por no tener músculos no puede, el impulso viene desde su abdomen y es justo allí donde se debería dirigir la atención y de donde debería comenzar la actividad.

 

Así que para poder practicar correctamente siempre ten presente los siguientes 3 pilares que no permitirán que te dañes y que tu experiencia sea lo más beneficiosa para tí:

 

  Respira, Relájate, Siente

Si ves que para ponerte a practicar tienes demasiada energía intenta descargarla antes de practicar con actividades energéticas como ir en bici, ir a correr o cantar. Eso te permitirá concentrarte en las posturas y sincronizarlas con la respiración.

 

Acompaña cada movimiento con la respiración. La respiración en la práctica es fundamental, pero tiene que ser una respiración consciente y libre. Sólo así ayuda a liberar tensiones y a poder entrar en un estado meditativo. Deja que la respiración acompañe el movimiento de forma libre y fluida. En tus comienzos inhala y exhala donde mejor te vaya. NO HAY NADA PEOR QUE ESTRESARSE POR INTENTAR RESPIRAR SEGÚN UNAS INDICACIONES. Respirando tranquilamente y correctamente tu cuerpo y tu mente se relajará de forma automática.

 

¡Disfruta de la práctica!